Este jueves 9 de febrero, frente al edificio histórico de Capitol Records, se hará justicia. Sir Paul McCartney recibirá su reconocimiento en el Paseo de la Fama de Hollywood. El bajista de los Beatles será, curiosamente, el último de los Fab Four en conseguir su propia estrella y placa en la tradicional esquina de Hollywood Boulevard y Vine Street.

La tapa del disco.
El reconocimiento llega en un momento clave. Dos días antes está anunciado el lanzamiento mundial de Kisses on the bottom, su nuevo disco. Una colección de standards del songbook americano acompañados por dos composiciones propias (“My valentine” y “Only your hearts”). Una cancionística con reminiscencias de Cole Porter y los musicales de la era dorada donde Sir Paul puede probarse el traje de crooner. Para este paso entre el jazz y el songwriting, se rodeó de manera exquisita: el ensamble de Kisses on the bottom son los integrantes de la banda de Diana Krall y algunos invitados notables como Eric Clapton, Elvis Costello y Stevie Wonder.
Como anunciamos en Oir Mortales, el título de la colección del discos es, además de una humorada, uno de los versos de "I'm gonna sit right down and write myself a letter", la canción que abre el disco. Allí McCartney canta: "Voy a sentarme y voy escribirme una carta a mí mismo y hacerme creer que viene de ti. (…) Un montón de besos al final" ("A lot of kisses on the bottom").


