“THAT’S ALRIGHT”
Aunque fue desmentida por el propio Sam Phillips, fundador de Sun Records, hay una cita la historia le atribuye: “si pudiera encontrar a un blanco que tuviera un sonido negro y un sentimiento negro, podría hacer mil millones de dólares”. Fue entonces que, por sus estudios de Memphis, apareció este muchacho de Tupelo cantando un blues de Arthur Crudup fechado en 1946. Era 1954 y el mundo hizo plop.
"That's alright"
“HEARTBREAK HOTEL”
1956: cuando los ejecutivos de RCA escucharon el primer single para su sello, nadie pensó en ventas millonarias. Lo cierto es que buena parte de los ejecutivos creyó que se trataba de un error: allí estaba este jovencito peinado con aceite de rosas y vaselina, poniendo patas para arriba la composición del guitarrista Thomas Durden y Mae Boren Axton. El resultado fue un blues tan universal como personal: una masterclass de swing a modo de plegaria por los corazones rotos.
"Heartbreak Hotel".
“JAILHOUSE ROCK”
Un viejo camino en la historia de las músicas populares: la sociedad entre autor, compositor y cantante. Y quizás uno de los grandes ejemplos sea la alquimia que lograron Jerry Leiber, Mike Stoller y Elvis Presley. Juntos no sólo registraron “Hound dog” y otras perlas, sino el universal “Rock de la Carcel”: el single de septiembre de 1957 que detonó, entre otras cosas, su confirmación en el mundo del cine. Como la Gioconda o la lata de sopa Campbell, el video es un clásico de nuestra cultura planetaria.
"Jailhouse Rock"
“CAN’T HELP FALLING IN LOVE”
Después de su paso por las Fuerzas Armadas y la muerte de su madre, la historia de Elvis parece entrar en la Dimensión Desconocida. Seducido por sus agentes, apuesta todas sus fichas a los discos sacros, su carrera como estrella de cine y –lentamente- va perdiendo el foco. El resultado son películas malas y, lo que era más difícil de digerir, discos mediocres. Sin embargo, hablamos de Elvis: entre el torrencial de baladas apareció esta pieza de Weiss/Peretti/Creatore que lo puso en el pedestal de Sinatra. Aquí, la versión grabada en 1968 para su famoso Comeback Special.
"Can´t help falling in love"
“I’M SO LONESOME I COULD CRY”
A comienzos de los ’70, Elvis hacía equilibrio entre una tormentosa vida privada y la admiración unánime de las bandas más exitosas del planeta: Beatles, Stones, Doors, etc. Por ese período, cimentó la base definitiva de su personaje final (el ícono pop sujeto en el traje enterizo) y llevó a cabo dos conciertos benéficos para la fundación contra el cáncer Kui Lee. El resultado fue el disco Aloha from Hawaii – Via Satellite, donde Presley sumó a su repertorio esta canción del pionero Hank Williams. Un viaje directo a su pasado en Tupelo y un título letal: “Estoy tan solo que podría llorar”.

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