Si bien cultiva un eterno perfil bajo, Christian Basso no sólo fue un protagonista de la primavera alfonsinista (con Fricción, Clap, aquella banda de Charly bautizada Las Ligas) y buena parte de los ’90 (La Portuaria). Con Profanía (2000) y La Pentalpha (2003), su primeros dos discos como solista, allanó el camino para toda una generación de músicos que si bien venían del rock deseaban explorar otras tradiciones musicales. Hablamos de trabajos mayormente instrumentales que dialogaban con Nino Rota, la opereta o el bolero y terminaron abriendo el juego a comienzos del siglo nuevo.

Ahora, después de La música cura, Basso acaba de pegar otro volantazo. Espiritista, su flamante disco editado entre Crack y Sony Music, es una investigación sobre la música electrónica, el pop y el afro beat donde Basso se larga a cantar y pone el ojo definitivamente en la pista de baile. “El hombre espiritista es capaz de traer el ‘más allá’ a una experiencia terrena –dice Basso-. La música es el puente, el lenguaje entre ambos mundos, la posibilidad de sentir el poder invisible que todo rodea”.

Entre los invitados aparecen compañeros de ruta como Richard Coleman, Fernando Samalea, Tito Losavio, Alejandro Teran, Diego Frenkel y Gustavo Cerati. Justamente Cerati es el guitarrista detrás de “Mejor bailar”, el primer adelanto de Espiritista. Ya podés escucharlo en Oír Mortales