Discos

Drexler y su Salvavidas de hielo: Guitarra… y cuerpo

A tres años de la publicación de “Bailar en la cueva”, el artista uruguayo, editó  “Salvavidas de hielo”, su decimotercer disco, grabado entre México y Madrid. 

Foto: FB Jorge Drexler
Foto: FB Jorge Drexler

En la época de la superproducción donde pareciera que es más importante sonar de forma cuadrafónica a decir algo interesante, Jorge Drexler se vale de un tratamiento integral de la guitarra para hacer un disco ecléctico, con un sonido potente y variado, en el que el instrumento oficia como cuerda o percusión, como clave o efecto, acústica y eléctrica, emulando a una catedral o replicando los tamboriles del candombe.

Pero claro, el álbum no se limita a eso. Este concepto sonoro, completado con voces y sonidos corporales como aplausos y chistidos, tiene como fin potenciar las nuevas once canciones de Salvavidas de hielo, publicado hace pocos días por el artista y que en dos semanas será presentado en Buenos Aires, en cuatro Gran Rex, con entradas agotadas hace tiempo.

“Movimiento” es el tema que abre el disco. Con la migración e inmigración como tema, Drexler deja en claro su concepto de patria. “Es más mío lo que sueño que lo que toco / yo no soy de aquí pero tú tampoco”.
 

Jorge Drexler - Movimiento

 
La segunda canción es un manifiesto a favor de las telecomunicaciones.  “¡Que viva la telefonía en todas sus variantes!” se anima a cantar, como excusa para una original canción de amor.
 

Jorge Drexler - Telefonía

 
"Silencio", segundo corte de difusión, continúa con esta avanzada drexlereana contra lo políticamente correcto. Si usted, amigo lector, quedó medio abatido por no encontrar en “Telefonía” una feroz crítica a las telecomunicaciones, quizás no pueda soportar que en el tema siguiente, en vez de hacer un alegato a favor de la libre expresión, el artista sugiera ¡y ofrezca! un poco de… … Silencio. 
 

Jorge Drexler - Silencio

 
¿Se imaginan a un médico teloneando a una figura de la canción internacional? Esto sucedió en Montevideo cuando el doctor especializado en otorrinolaringología Jorge Drexler, abrió el show del español Joaquín Ramón Martínez, a quien ustedes  conocen perfectamente.
 
Esa fecha y su posterior encuentro con el músico y poeta español, hicieron que al inicio del año siguiente, el Dr. Drexler suplantara al verano latinoamericano por el invierno europeo, cambiando su vida para siempre. “Pongamos que hablo de Martínez” es una milonga de agradecimiento a ese exquisito poeta español, Joaquín Sabina, que lo escuchó cantar en el camarín, le sugirió que se fuera a España y lo apadrinó en el viejo continente.
 

Jorge Drexler - Pongamos que hablo de Martínez

 
Drexler sumó para Salvavidas de hielo a algunas invitadas ilustres.
 
La chilena Mon Laferte lo acompaña en el sugerente blues “Asilo”, Julieta Venegas canta a dúo con el oriental el candombe “Abracadabras”, mientras que Natalia Lafourcade se suma para la canción que le da nombre y cierra el disco.
 

Jorge Drexler - Salvavidas de hielo feat. Natalia Lafourcade

 
En tanto, “Estalactitas” fue coescrita junto a David Aguilar, uno de los más interesantes y desconocidos del país del Norte.
Salvavidas de hielo es otro paso adelante de Jorge Drexler. Es un concepto que suena contradictorio. Según el autor el disco está dedicado “a lo efímero”.
 
Aunque la música perdure en el ritmo tropical de “Mandato” o en el candombe de “Quimera”, quizás la clave esté en la majestuosa canción que sirve como homenaje a Leonard Cohen, y aunque la pena nos hiera que no nos desampare y que encontremos la manera de “despedir a los glaciares”.
 
Pero no se preocupen. Cuando el hielo se derrita, quedarán las canciones para salvarnos. Y sin dudas, Jorge Drexler será uno de nuestros guías.
 

Jorge Drexler - Despedir a los glaciares

 
25 años de búsqueda
 
Jorge Drexler es un buscador. Ya en los años ‘90 cuando se daba a conocer -por así decirlo- con “La luz que sabe robar” y “Radar”, el uruguayo tejía una combinación de géneros desestructurados que incluían candombe, milonga y rock. 
 
En el ‘95, nuestro buscador viajó a España tras un acontecimiento que se retrató hace unos párrafos. Después de algunos discos con el rótulo de “cantautor”, llegó Frontera (1999) donde Drexler dejó de ser un cantautor para convertirse en un artista.
 
En ese álbum, el montevideano terminó de moldear su sonido o, mejor aún, su estilo, que consiste en reinventarse, entre otras cosas desde el sonido -entendiendo por sonido un todo que, también, incluye las letras y su forma de decirlas-. 
 
El uruguayo fue encontrando las palabras justas para canciones de temática tan diversa como la hermosamente romántica “Corazón de cristal” o la profunda y testimonial “El Pianista Del Gueto De Varsovia”. Después, cuento conocido.
 
El Oscar, las nuevas tecnologías, los Grammy, trabajar con artistas de renombre siendo él uno de ellos, hasta llegar a este presente, en el que Drexler, parafraseando a Pablo Neruda en “Testamento de Otoño”, se decidió por la guitarra. 
 
Este artista pareciera basarse en aquel ya célebre concepto del ex presidente de su país natal, José Mujica: “Pobre no es el que tiene poco, pobre es el que necesita infinitamente mucho”. 
 

Jorge Drexler - Salvavidas de hielo
Jorge Drexler - Salvavidas de hielo

 

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