Discos

Vuelve Pedro y Pablo con más bronca que nunca

El dúo, conformado por Miguel Cantilo y Jorge Durietz, grabó un álbum de estudio después de más de 30 años y se presenta este viernes en el Centro Cultural Kirchner, con entrada gratuita. 

Foto: Laura Tenenbaum.
Foto: Laura Tenenbaum.

Su nombre se originó en los personales del dibujo animado Los Picapiedras y en la Biblia, y remite a clásicos imborrables de la música nacional como "Marcha de la bronca", "Yo vivo en esta ciudad" o "¿Dónde va la gente cuando llueve?", entre otros. Aclamados y más tarde censurados, Pedro y Pablo nació hace 48 años, de la mano de Miguel Cantilo y Jorge Durietz, y tenía grabados, hasta hace poco, 3 discos en estudio, el último de ellos en 1982. Después de 3 décadas y media, este viernes presentará en vivo su nuevo álbum de estudio, titulado "Unidos por el cantar".

"Sentíamos que nos debíamos un disco en estudio. Lo fundamental era que tuviera temas nuevos, que no fuera un abusar del pasado, que es una cosa que generalmente hacíamos en los conciertos e infiltrábamos algunos temas nuevos", reconoció Miguel Cantilo en conversación con Infonews.

Durietz y Cantilo compartieron escenarios de manera eventual en las últimas décadas, con algunas grabaciones en vivo incluidas. Pero en 2016 volvieron a un estudio y el trabajo estuvo listo a comienzos de este año. Miguel compuso temas en la mayoría de los casos y Jorge realizó los arreglos. La presentación será en el Centro Cultural Kirchner a las 8 de la noche, con entrada gratuita (ya se pueden retirar en el lugar).

Foto: Laura Tenenbaum.
Foto: Laura Tenenbaum.

¿Cómo fue el reencuentro en el estudio con Jorge Durietz?

Tenemos una química que nos permite hacer esto disfrutándolo. Sin apuro pero con la misma mecánica que cuando teníamos 20 años, que era sentarnos juntos a tocar. La entrada al estudio tuvo una colaboración muy necesaria del productor, que es uno de mis hijos, Anael Cantilo. Llamamos músicos muy respetados por nosotros, como Facundo Guevara o (Juan) "el Pollo" Raffo, y tocamos con los músicos con los que habitualmente nos presentamos.

¿Va a haber alguna gira y más discos futuros o es una reunión esporádica?

Tenemos muchas ganas de recorrer el país. El 17 de noviembre vamos a estar en Córdoba, vamos a hacer ahí un módulo más acústico. En el CCK nos vamos a presentar con la misma formación que grabó el disco.

¿Eso significa que volvió Pedro y Pablo o es un regreso momentáneo?

Nunca se fue. Pedro y Pablo siempre fue un número intermitente que nunca se separó, ni estuvo en malas relaciones entre los dos integrantes. Dos personas son mucho más fáciles de juntar que cinco o tres, como suele ser una banda. En nuestro caso, es muy sencillo juntarnos cuando tenemos ganas de hacer una gira o un concierto. Ha sido así desde el principio y creo que va a seguir siendo así. Pedro y Pablo nunca se disolvió, nunca se fue. El hecho de que Pedro y Pablo están en el disco y en concierto augura que va a estar unido los próximos años en los momentos en que nos encontremos los dos en el país.

¿Cómo será el show en el Kirchner?

Le vamos a dar prioridad al disco nuevo, aunque va a haber algunos temas que nos gusta recrear. Tenemos un guitarrista eléctrico, Federico Pernigotti, que va a aportar en la recreación de temas como "Padre Francisco", "La gente del futuro", "Marcha de la bronca". Esos temas emblemáticos en los que la gente participa.

La tapa del nuevo disco remite, como tantas veces hizo el dúo, a la lluvia.
La tapa del nuevo disco remite, como tantas veces hizo el dúo, a la lluvia.

¿Siguen vigentes las canciones que cantaban en los 70, como la "Marcha de la bronca"? Y en ese caso, ¿cuán vigentes están?

La canción, como género, es muy evocativa y trasciende las limitaciones del tiempo. En el caso de la "Marcha de la bronca" hay un sentimiento muy específico, que es el de la bronca argentina. Viajo mucho y en otros países, si hay bronca, es muy violenta. La bronca argentina es una bronca intelectual, emocional, pero no es un desborde que lleva a la violencia física. Aquí la bronca es un estado de ánimo. Tal vez esa canción acertó en describir ese estado de ánimo en un momento en que sucedían cosas que, desgraciadamente, siguen sucediendo. Preferiría que la canción se hubiera olvidado hace rato y la Argentina pudiese estar enfrentando otros desafíos. Pero nos encontramos siempre frente a la represión, frente a la concentración de poder, frente a la injusticia.

¿Cómo ve la política cultural actual?

Argentina es un país con una oferta cultural impresionante, muy rica y que a veces excede los espacios que están brindados para eso. Creo que hay muy pocos países que tengan tanta avidez por las demostraciones culturales de todo tipo como la Argentina. Y eso a veces ocurre con viento en contra porque los gobiernos sucesivos no tienen una política cultural. Para ellos la cultura es un gasto. Entonces, el gestor tiene que ser el mismo artista. Pero eso le da también una autonomía porque el artista se gestiona a sí mismo.

Con espíritu setentista, Resistencia es el tema que abre el nuevo CD.

¿Eso se mantiene invariable con el paso de los gobiernos?

Sí. A veces se va corriendo de un lugar a otro: hay gobiernos que ayudan por momentos y por momentos esos mismos gobiernos no ayudan. (Pero) hay una gran inquietud en la gente joven, surgen permanentemente propuestas culturales y artísticas y eso es una reserva valiosa en nuestra sociedad.

¿Después de casi cinco décadas juntos, mantienen esa suerte de bronca desde lo musical? En el nuevo trabajo se la percibe.

Sí. La posibilidad de haber viajado por Latinoamérica me estimuló, como paisaje cultural y social, y eso trata de ser sintetizado en algunas canciones. Eso me produce, tal vez, una bronca no tan eufórica como la que tenía a los 20, pero sí un descontento que me impulsa a seguir escribiendo canciones. La canción es un buen vehículo para manifestar esas broncas y ese inconformismo que produce el desajuste social que uno ve permanentemente alrededor.

Foto: Laura Tenenbaum.
Foto: Laura Tenenbaum.


 

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