Ningún invento. La alquimia entre la herencia negra del candombe, el soul y el funk que propone Afrozen, primer disco solista de Julieta Rada, es la profundización de un linaje familiar. Del trabajo de Nicolas Ibarburu -su novio, productor y guitarrista- y, sobre todo, del pilar musical de su padre: Ruben Rada.

La tapa de Afrozen.
La tapa de Afrozen.

La hija menor del clan Rada creció entre Buenos Aires, México y Montevideo, entre discos de Opa y Stevie Wonder. Entre los tambores y la guitarra funky de su hermano Matías (actual integrante de IKV y los Bochamakers de Martin Buscaglia). Para los 16 años, ya cantaba en la banda de Urbano Moraes y ponía su impronta r&b al servicio de Hugo Fattoruso o Fito Páez. Poco a poco, empezaron a salir canciones en dula con Ibarburu y se fue armando una banda letal alrededor: Nico Ibarburu y Matías Rada en guitarras, Gustavo Montemurro en teclados, Nacho Mateu en bajo, Martín Ibarburu en batería, Walter "el Nego" Haedo en percusión y un coro de voces femeninas argentinas: Ayelén Zuker y Camila Ibarra. Luego vino un concepto: “en un sueño sin tiempo encontré mi alma en armonía –dice en el booklet de Afrozen-. El pensamiento mágico había vuelto, la música y el amor habían salvado el mundo. Las diferencias eran aceptadas y elevaron nuestro espíritu. Pude ver a la humanidad permanecer eternamente en equilibrio: soñé un mundo afrozen”.

-Tu banda reúne a algunos de los músicos más notables de su generación. ¿Cómo se fue formando ese ensamble?
-La verdad es que fue algo natural: en la banda somos todos amigos y familia. Tocamos juntos desde siempre y en el momento de armar la banda no hubo mucho que pensar. Buscamos un sonido que reúna los mundos musicales que me representan. Como por ejemplo: El candombe, el funk y el soul.

-Tu música reúne tanto elementos del afro uruguayo como norteamericano. ¿Cómo es tu formación musical?
-Si, es una buena observación. Por eso el nombre Afro-Zen. Todas las canciones tienen un contenido afro. Y el zen es la parte más volátil de mi persona. Desde chiquita estudié música y tuve la suerte de estar rodeada de músicos.

-En ese sentido de aprendizaje, ¿qué lugar tuvo y tiene tu familia?
-Un lugar fundamental. Yo creo que las cosas más importantes sobre música, las aprendí en mi casa. Mi padre nos cantaba, nos hacía cantar coros y nos hacía bailar. Nos transmitió siempre el amor por la música.

-¿Cuál es el plan para tu concierto del 10 de agosto en el Samsung Studio?
-Mi plan es dar un gran concierto junto a los maravillosos músicos que me acompañan. Disfrutar del toque y lograr que el público disfrute con nosotros. Vamos a estar tocando las canciones del disco y haciendo algunas versiones de algunos de mis ídolos. ¡La idea es divertirse y bailar!

"Encendida", primer corte de Afrozen.