Conciertos

Carolina Peleritti: “La música es un barco de esperanza ante el momento tan heavy que vivimos”

Recordada por sus trabajos como modelo y luego actriz, desde hace diez años canta folclore de forma independiente. Este sábado realiza su último recital en el país antes de una gira por Corea y Japón. 

Carolina Peleritti. Foto: Alejandra López.
Carolina Peleritti. Foto: Alejandra López.

Supo hacer un camino propio y casi irrepetible para la mayoría de los mortales. No tanto por las distintas actividades que realizó a lo largo de su vida. Más bien, por cómo pasó de una profesión asociada con la frivolidad, como el modelaje, a trabajar con los mejores actores y actrices del país. Y, desde hace diez años, Carolina Peleritti canta folclore y comparte escenarios con músicos independientes y otros de gran reputación. Este sábado realizará su último show en el país antes de una gira por Corea y Japón.

Será el tercer recital de un ciclo que comenzó hace dos sábados en Velvet Club, de la Ciudad de Buenos Aires. En formato de trío, la acompañará en guitarra Juan Pablo ferreyra y en percusión Leandro Savelón. La función tendrá el agregado de contar con Peteco Carabajal como invitado en algunas canciones.

¿Qué te dejaron los últimos dos shows en Velvet?

Muy buenas sensaciones. Cada show es distinto. El primero fue una fecha de mucha comunión. Hubo amigos japoneses, una amiga coplera, Laura Peralta, una amiga japonesa baterista… y se armó un post show hermoso, un cruce entre Argentina y Japón. El 21 había más invitados en el escenario, eso hace que la energía sea distinta.

¿El repertorio del sábado será el mismo?

Va a ser el mismo, lo único (diferente es) que va a aparecer Peteco Carabajal. Hay tres temas de él en el repertorio.

¿Cómo definiste la lista?

Es un repertorio que venimos ensamblando desde el año pasado. Uno va incorporando temas y los va haciendo propios. Para Velvet hay temas de Peteco, Raúl Carnota, Jorge Marziali, recopilaciones antiguas y autores que no son tan conocidos pero que los temas son bellísimos.

Te hiciste conocida con el modelaje, que parece frívolo, saltaste a la actuación y ahora estás haciendo música desde un espacio independiente, ¿cómo llevás ese camino?

Para mí son espacios escénicos. Empiezo a estudiar teatro y trabajar la voz a los 18 años. A los 23 estoy con la actuación y el trabajo de la voz como herramientas. Empiezo a trabajar a los 26 años en el teatro. Y siempre guiada por lo que pensaba que tenía que hacer.

Empiezo en teatro, después televisión, después aparece el cine. Son diferentes ámbitos. Y siempre la voz fue un trabajo constante para poder actuar también. Y la música me atraviesa desde niña, con la música folclórica que estaba en mi casa. Siempre la música estuvo cerca de mí. De hecho, cuando ganaba mis primeros dineros como modelo me compraba equipos para tener un estudio en mi casa.

Se fue dando despacio…

Tuvo un tiempo de madurez en mí. Cuando tomé la decisión de cantar y de cantar folclore empieza un camino: el primer encuentro con Jaime Torres, él me da el empujón para que me anime a cantar. Después viene foguearse en vivo. Viajar, recorrer, mezclarse con otros artistas, cantar como invitada. Son pasos que fui dando y hacen que lo que vaya avanzando sea lo más genuino que puedo hacer. Sobre todo cantando folclore, una música de raíz, que necesita poder meterse en el repertorio folclórico y conocer la obra de los autores.

Parafraseando una canción de Ramiro González, estás donde querés estar.

Exactamente. Es lo que quiero expresar y en el momento que tomás la decisión tenés que estar donde querés estar: en el Tantanakuy (n de la r: un encuentro musical que se realiza en la Quebrada de Humahuaca), en la Marcha de los Bombos en Santiago del Estero, en el Encuentro de San Antonio de Arredondo (n de la r: un encuentro donde acuden músicos, bailarines y otros artistas independientes de todo el país, en Córdoba). Son lugares donde nutrirse, alimentarse, expresarse.

Carolina Peleritti. Foto: MadreTierra Evans Kurchan
Carolina Peleritti. Foto: MadreTierra Evans Kurchan

¿Cómo te ve el público?

No me importa lo que la gente diga, si ve que soy modelo, actriz y ahora estoy en la Marcha de los Bombos, porque uno tiene que hacer ese camino. Siento que a la gente le produce sorpresa. Pero la sorpresa es genuina. Todo lo que hice tiene que ver con que estoy haciendo lo que estoy haciendo: tenés que ir al encuentro de las cosas. Si no, es una cáscara.

Cantás de manera profesional hace más tiempo de lo que fuiste modelo.

Empezar a cantar hace 10 años también tiene que ver con una maduración. Y son 10 años de foguearme.

Es lógico que la gente te relacione más con el modelaje por la exposición mediática de esa actividad.

Hoy me encanta hablar en esta nota y decir que estoy cantando pero en otro momento no podía. Poder hacerlo tiene que ver con que viene cocinándose y no es una postura. Cuando la gente te conoce de otros lados hay que tener cierto cuidado porque tenés que hacer un proceso. Cuando tuve que dejar de modelar y pasar a ser actriz me tomé cuatro o cinco años. Cuando empecé a hacer teatro no había duda, pero me había preparado. Lo mismo pasa con la música. Son mis procesos, no son intempestivos.

¿Cómo ves este momento del país para hacer arte?

Muy difícil. Desde el lado de la gente, que tenga el dinero para pagar su entrada. Para pasarla bien la gente lo piensa. Y desde el lado de armar un show y generar un espacio, también está difícil. Simple y llanamente, está difícil.

Pero hay algo importante. La música es como un barco de esperanza. Te subís, te ponés a ensayar con otra gente que ama lo que hace y te sentís que estás dentro de un ámbito de letras, de autores, poesía, música y eso te hace sentir feliz.

Y a la gente que escucha también le pasa…

El arte es ese barco donde vas navegando, poniéndolo a flote, cuidándolo… eso es un barco de esperanza: cantar, tener shows, ensayar con los músicos, generar empatías para terminar feliz un ensayo o un show, y que la gente esté feliz en escuchar. Es un barco de esperanza ante el momento económicamente tan heavy que vivimos todos.
 

Seguinos