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Canticuénticos: “Los chicos viven en el mismo mundo complejo que nosotros”

Los creadores de la “Cumbia del monstruo” vuelven a Buenos Aires durante estas vacaciones de invierno. En conversación con Infonews, su principal compositora, Ruth Hillar, explicó por qué el feminismo, el lenguaje inclusivo y el abuso infantil forman parte de las letras de su nuevo disco. 

Canticuénticos. Foto: Facebook.
Canticuénticos. Foto: Facebook.

Provenientes de la provincia de Santa Fe, el grupo Cuanticuénticos trascendió las fronteras regionales e internacionales a partir de su éxito “Cumbia del monstruo”, editado en 2013. Desde este sábado, y por todas las vacaciones de invierno, se presentan en el ND Teatro, de la Ciudad de Buenos Aires, con funciones de jueves a domingo a las tres dela tarde (localidades: 350 pesos).

Su nuevo espectáculo incluye clásicos como “El mamboretá”, “Quiero para mí” o “Noni noni”, entre otros, junto con canciones de su último disco, lanzado este año bajo el nombre “¿Por qué Por qué?”.

La nueva placa incluye, como en los casos anteriores, composiciones muy cuidadas de géneros folclóricos y latinoamericanos. También una nueva versión del personaje del “monstruo de la laguna”, esta vez en variante murguera.

Las letras varían entre temáticas sencillas, cotidianas y problemáticas complejas y actuales, como el abuso infantil, el feminismo y el lenguaje inclusivo. De eso y mucho más conversó la principal compositora del grupo, Ruth Hillar, con Infonews.

¿Por qué Canticuénticos se hizo tan masivo?

Uno puede intuir alguna cosa. Los chicos y los grandes que están siguiendo este camino nuestro esperaban una música de estas características. Le pusimos mucho trabajo, mucha pasión. Eso fue recibido del otro lado y nos alegramos muchísimo. Y se abre un camino para llegar con producciones que no vienen pensadas como un producto. Un producto para el “target infantil”, como hay muchos. Esperemos que sirva para abrir un camino para otro montón de gente que viene trabajando muy lindo.

Más allá de las letras pensadas para chicos, la música podría formar parte de un disco para adultos por su calidad e interpretación.

Todos somos músicos formados en la universidad. Hay músicos dentro de Canticuénticos que son grosos a nivel de lo que tocan, lo que arreglan. Y ninguno de nosotros se permite ninguna concesión: que la simpleza o la complejidad venga dada por una decisión estética.

¿Hasta dónde se puede complejizar en el género infantil?

Está bueno jugar con esa frontera de hasta dónde se puede complejizar en la música, en el texto. Hay cosas que creíamos que iban a ser complicadas para los chicos y terminan no siéndolo tanto. A los chicos les gusta una canción y, aunque no la comprendan del todo, hay algo que van intuyendo. Nos parece interesante no proponer algo que, de entrada, se resuelva fácilmente. Porque los chicos son curiosos. Si uno les propone todo terminado, no les queda nada por resolver. Está bueno que puedan seguir preguntándose qué pasa ahí adentro.

¿Por qué eligen hacer folclore y música latinoamericana?

Nos hemos formado escuchando folclore y música latinoamericana, además de otras cosas. Pero nos parece importante poner el énfasis en estas músicas, que son las que más nos representan culturalmente a nivel raíces. Si bien en algunos lugares, como en Capital, no es la música que se escucha.

Pero es una música que nos ayuda a seguir armando esa identidad que todavía tenemos que seguir buscando. No desde el lado de lo “museístico”, sino desde un folclore que se puede seguir reinventando, con el que podemos seguir jugando. Y los chicos están muy abiertos a esto.

La Murga del Monstruo, una nueva versión del famoso personaje.

Sigo con los “Por qué”, tomando el nombre de su último trabajo: ¿por qué hacen música para chicos?

El público infantil es muy hermoso. Son personitas que se están formando y van a ser las personas del futuro. ¡Y vaya si es conmovedor pensar que uno está tirando estas canciones que tienen que ver en la formación afectiva de cada uno! Y darles lo mejor de nosotros a estas personitas que están creciendo para ser las que mañana, tal vez, hagan un mundo algo mejor que este.

En el último disco, las letras tocan temáticas como el abuso infantil, el feminismo, el lenguaje inclusivo, ¿cómo lo vienen tomando los adultos, que muchas veces son más cerrados que los chicos para aceptar debatirlos?

Algo de eso pasa. Así como hay muchos adultos que nos agradecen por ampliar los temas de las canciones a temas que están presentes en el mundo, hay muchos adultos que no. Que creen que los temas de los discos para chicos deben ser, entre comillas, “infantiles”. Que hablen de perritos y esas cosas, supongo. O de monstruos, El Monstruo de la Laguna fue muy bien recibido. Pero los chicos viven en el mismo mundo complejo que nosotros. Lo ven, lo sufren, lo transitan todos los días. Y si podemos acompañarlos en los temas más lindos y en los más complejos también desde la música, estamos haciendo un aporte.

¿Cómo surgió “Hay secretos”, la canción que incita a no guardar esos “secretos que hacen mal”?

Nos han llegado muchos mensajes de maestras, de gente que no sabe cómo hacer para introducir el tema. Muchas veces es más sencillo derribar estructuras, caparazones, cosas muy cerradas con una canción o con un cuento. Esta canción fue muy difícil. Tuve que pedir ayuda de una psicóloga especialista y fueron varios encuentros con ella. Fue trabajada desde el respeto, desde el conocimiento y ojalá sirva.

¿Y en el caso de “Juntes hay que jugar”, sobre la inclusión y la igualdad entre nenes y nenas?

“Juntes hay que jugar” la compuse sin la “e”, primero decía “Juntos”. Pero mis hijas adolescentes empezaron a hablar con la “e” y esta misma psicóloga que mencioné me pregunta: “¿Por qué no ponés ‘juntes’, si la canción lo amerita?”. Me sonó raro pero está bueno visibilizarlo, más allá de que uno pretenda cambiar o no el idioma.

Es un signo de los tiempos…

Ese intento de lenguaje inclusivo tiene que ver con una época, con visibilizar la lucha de las mujeres y la diversidad sexual que siempre estuvo muy escondida. Y es algo que se trabaja en las escuelas, por más que muchos papás y mamás no quieran que sus hijos sepan que hay familias con dos mamás o dos papás. Por eso nos hemos animado con estos temas que, como decís, a veces a los chicos les cuestan menos que a los grandes.

Canticuénticos. Foto: Facebook.
Canticuénticos. Foto: Facebook.


 

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