Elige tu propia tapa
Elige tu propia tapa

Mucho tiempo antes de que fuera degradada al pequeño jpg en una carpeta de MP3, la tapa de un disco era importante. Desde las fotografías elegantes de los discos de cool jazz hasta el repertorio incluido en los vinilos del bolero. Luego, a partir de la edición de Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967), fue fundamental. La tapa de un disco se transformó en la puerta de entrada a un universo cultural: ese cuadrado repleto de pistas que varias generaciones crecieron escrutando día y noche para expandir y decodificar las posibilidades de la música. Ese espíritu recupera Las Tapas Amateurs, el proyecto del periodista Ariel Valeri.

“Surgió un poco por casualidad –dice Valeri, conductor del programa Fuera de Sector (FM Universidad de La Plata)-. Salía del jardín de mi hija y vi una Van muy parecida a la que aparece en la tapa de El Camino, el disco de los Black Keys. Le saque la foto por puro fetichismo. De paso probaba la cámara del teléfono que me había comprado. Llegue a casa, la vi y se me ocurrió incorporarle una tipografía para hacer la tapa. A partir de esa foto comenzamos a intercambiarnos fotos con los amigos más cercanos hasta que se termino el fin de semana y alguno me sugirió que arme algo. Yo quería mantener el mismo espíritu y dinámica de Facebook: intercambiar tapas sin demasiado protocolo de web. Es decir, que sea lo más sencillo posible manteniendo una línea de estilo”.

A partir de entonces, llegaron versiones de Pink Floyd, Bob Marley, 107 Faunos, Sonic Youth, Babasónicos, John Lennon, Peligrosos Gorriones y Las Tapas Amateurs fue una bola de nieve. Poco a poco, dejaron de ser meros covers y aparecieron relecturas en todas direcciones: el luchador de After Chabón tomó la forma de Elisa Carrió, los leones copulando de Canción Animal fueron reemplazados por muñecos, las letras de The Wall pasaron a un baño público, la tostada irregular citando a Artaud, etc. “Me gustan las que son situaciones cotidianas llevadas al homenaje –explica Valeri-. Como la que mandaron de Peperina aclarando que era un almuerzo normal y corriente. O The Suburbs, de Arcade Fire, hecha con un Duna estacionado en algún lugar que no es Canadá. Eso me parece lo más cercano a la idea original, ver tapas de rock por todos lados. Como dice la canción: ‘toda la vida tiene música hoy’”.

Al cierre de esta nota, la andanada de portadas seguía creciendo. Una forma de recuperar el sentido humano y cultural de los discos que, por momentos, el mercado y los atajos tecnológicos parecen arrebatar. Una manera de intervenir y apropiarse de la obra: “queremos a los discos como los objetos más cercanos a nuestro corazón y a nuestra historia –cierra Valeri-. Yo no soy tuerca, pero calculo que debe ser parecido a los tipos que miran un motor viejo y se quedan horas analizándolo. Bueno, yo todavía miro Abbey Road o Pappo´s Blues Vol. 1 y no puedo creer lo que veo”.