Conciertos

Cosquín Rock: diez hectáreas de música y encuentros

El gran festival nacional del género reunió a algunas de las bandas más convocantes del Río de la Plata con un público fervoroso y siempre dispuesto al pogo.

Skay / foto: Daniel Olmedo
Skay / foto: Daniel Olmedo

El ritual se renueva cada verano. La ruta 38 colapsada de autos, micros y cientos de chicos que caminan hacia el aeródromo del Valle de la Punilla conforman un paisaje necesario en febrero: llegó la hora del encuentro con la música, llegó la hora de una nueva edición de Cosquín Rock. 

A un año de cumplir las dos décadas de vida, el festival federal más importante de la Argentina tuvo una primera noche completísima desde lo musical y perfecta desde la mística.

Germán Dafuncchio está parado en la pequeña pasarela del escenario Norte. Desde ahí canta “Siempre estará”, esa bella canción del disco Cerca de las nubes y enamora nuevamente al público del festival. Es el último número de una jornada intensa, mágica, que tuvo 65 mil protagonistas en un público que llega desde todas partes del país, pero también desde afuera.

“Basta” fue el tema de apertura de un gran recital de la banda que pasó por todas sus épocas, hasta el final, donde tuvo dos grandes invitados: Alberto Troglio (ex baterista de Sumo) para interpretar “No tan distintos” y "El ojo blindado" (con Piti Fernández, de Las pastillas del abuelo), ambas de la banda que lideró Luca Prodan.

El señor de la elegancia

Antes, en ese escenario, Skay y los Fakires pusieron excelencia y elegancia al escenario con un invitado que llamó demasiado la atención: Richard Coleman, uno de los históricos y conocidos colaboradores de Soda Stereo. “En esta noche mágica quiero presentar a Richard Coleman”, dijo Skay. Mucho antes de lo que se esperaba, hizo sonar los primeros acordes de “Ji, Ji, Ji”, para que como cada año haya al menos un poco de misa ricotera.

Skay - Ji Ji Ji

En el Norte

No había descanso en el que durante muchos años fue el escenario principal del festival. Las Pastillas del Abuelo volvieron a firmar contrato de amor con el público.

También allí sucedieron otras alianzas. Las bandas uruguayas La Vela Puerca y No Te Va Gustar pasaron con potentes presentaciones.

En el caso de La Vela Puerca, la banda eligió interpretar una primera parte con canciones de sus últimos discos y cerrar con una seguidilla de clásicos, como una primera convocatoria al pogo. Tuvo como invitado especial a Raly Barrionuevo, quien interpretó junto a ellos “Luna de Neuquén”.

Luego, No Te Va Gustar pasó dejando muchísimo en el escenario. Sobre todo un sonido potente y sin ninguna fisura. El público de Cosquín Rock supo adorarlos de principio a fin.

En el mismo escenario, alrededor de las 17.30, Guasones había brindado un gran show ante más de cinco mil personas.

Allá a lo lejos

Son diez kilómetros de música. Mientras en un escenario (Norte) Skay transitaba su set, en el otro escenario Adrián Dárgelos desplegaba más de una hora de música. Abrió el encuentro con el público con “Cretino”, y su presentación fue un ida y vuelto entre los discos viejos y nuevos. Babasónicos se impone en Cosquín desde la música y desde los shows.

Babasonicos / foto: Lucas Mangi
Babasonicos / foto: Lucas Mangi

Un rato antes de que Babasónicos subiera a escena, el indie se impuso. El Mató a un Policía Motorizado se abrió paso en el escenario. Más tarde, Los Espíritus interpretaron canciones que fueron coreadas y bailadas por los miles que se habían acercado al escenario.

Allí, la fiesta había comenzado temprano. A las cuatro de la tarde y el escenario Sur acaba de ser testigo de un primer y feliz encuentro entre la catalana banda La Pegatina y el público cordóbes.

Turf sube al escenario explosivo y festivo con un listado de hits que surte efecto y convoca. En el segundo tema de la banda, el espacio para bailar se achica debajo del escenario y arriba, Levington crece en fuerza y en carisma. “¿Vieron el círculo del Indio Solari? Vamos a hacer uno así ahora”, bromea desde arriba y el pogo se arma nomás con “Yo no me quiero casar”, uno de los tantos festivos hits de la banda. “No se llama amor”, “Pasos al costado”, “Personalidad” y “Disconocidos” son algunos de los temas que completan el repertorio de la banda que sigue girando con su último disco, Odisea. Louta fue quien siguió con la fiesta cuando el sol empezaba a caer.

En el escenario Norte, mientras tanto Pier ya había dejado varios de sus hits.

Carpas, escenarios, fiesta

En las diez cuadras que separan un escenario de otro, hay música, hay DJ’s, hay escenarios que salen de lo convencional en algunos casos y consolidan la idea de festival.

Entre ellos estuvo el escenario de Córdoba donde Massacre fue lo más destacado. En el Alternativo, la fiesta más grande estuvo a cargo de Los Auténticos Decadentes, quienes realizaro su show “Unplugged”.

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