No se la esperaba. "¿Cómo no voy a ir? ¿Es acaso un show de Víctor Heredia?", le habría dicho el presidente chileno Sebastián Piñera a los asesores que le recomendaban no mostrarse en el concierto que Paul McCartney ofreció en el Estadio Nacional de Santiago de Chile este miércoles.

Y quizá debió haberles hecho caso, ya que desde el momento mismo de su llegada al estadio recibió el rechazo del público.

Insultos, abucheos, silbidos y frases de distinto tenor le dedicaron al mandatario conservador desde el instante en el que ingresó a la zona de plateas. Hubo algunos aplausos también, pero quedaron enmudecidos frente a las exclamaciones negativas.

Sin embargo, el clímax de la situación llegó cuando el propio Paul McCartney anotició a las miles de personas que colmaban el coliseo chileno que su presidente estaba presente en el lugar.

"Piñera, escucha, ándate a la chucha", le dedicaron miles de personas al reconocido admirador de Augusto Pinochet entre otros epítetos más personales, algunos de ellos puntualmente dedicados a su madre.

La cara del Beatle en medio de los gritos e insultos, por otro lado, es más que contundente respecto del momento que se vivió en el estadio.