Se conocieron de casualidad en el jardín de infantes de sus hijos, la música los unió y se bautizaron como Los Raviolis. Ganaron un espacio entre las bandas infantiles, con letras que reflejan la vida con hijos con un toque de humor e ironía junto a un ritmo que conquista a los más chicos.

Un acto infantil los vio nacer en el año 2012 cuando la directora del jardín les pidió colaboración para un acto escolar. “Éramos cuatro los que llevábamos nuestros hijos al jardín Margarita Ravioli, la directora sabia que algunos eran músicos y que yo tenía experiencia como animador infantil y nos propuso armar algo para las maestras en su día”, recuerda Gabriel Wisznia, alias Gabichu, voz y líder de la banda.

 Con pocas ganas y menos tiempo se juntaron para elegir algunas canciones. El día de la actuación se presentaron frente a docentes, niños y varios padres curiosos. Y allí sin querer se produjo la “magia”.  “Sonamos como si nos conociéramos, nos miramos y dijimos `hay que hacer algo con esto`”, cuenta Gabichu.

Sumaron un baterista y salieron a tocar, pero el proyecto se estancó. Al poco tiempo Valeria Donati, una de las voces del grupo, propuso sumarse y el grupo de Gabichu, Juan Pablo Esmok Lew, Esteban Ruiz Barrea, Bruno Delucchi se completó con Martín Cicala para volver a los escenarios.

Fue en esa segunda vuelta cuando surgió “¿Por qué no te mande al turno tarde?”, el tema que se convirtió en el himno de la agrupación. “Lo armé en forma provisoria y así quedó, lo tocamos por primera vez en el jardín como propaganda antes del show y se vino abajo, fue una explosión de alegría, era algo que alguien tenía que decir”.

Llenaron y ya nunca pararon tocar. El 2019 los encuentra con nuevas canciones, que  reflejan con humor la aventura de ser madres y padres, y esa parece ser una de las claves, junto al buen sonido, de su éxito. Temas como “Hoy no viene la niñera”, “Mañana lavo”, “Tender” y “Nene neoliberal”, serán parte de su segundo disco.

“Somos una banda de verdad, no somos personajes y en nuestras canciones hay asimetría, desde la consigna, para con los chicos”, asegura el líder de la banda.  Mientras los padres participan activamente del show, los chicos explotan en una especie de “pogo infantil”, donde los eufóricos seguidores que no superan los 80 cm se divierten y bailan entre todos en una auténtica misa raviolera.

Con una combinación de rock, cumbia y pop este fin de semana son los encargados, por segunda vez, de cerrar una de las fechas del festival de música más importante en su espacio diseñado especialmente para los pequeños de la casa, el Lollapalloza Kids.

Los Raviolis