Conciertos

Los Gallos Cantores se miran frente a frente

Este viernes se presenta el grupo de raíz folklórica conformado por solistas de larga trayectoria, como Claudio Sosa, José Ceña, Marcelo Chanampa y Flavio Gauna. 

Gallos Cantores. Foto: Eduardo Fisicaro.
Gallos Cantores. Foto: Eduardo Fisicaro.

Claudio Sosa, José Ceña, Marcelo Chanampa y Flavio Gauna provienen de Tucumán, Buenos Aires, La Rioja y Formosa, respectivamente. Con distinta repercusión, cada uno de ellos cuenta con una trayectoria extensa y varios discos en su haber. Esta vez, al igual que lo hicieron en abril, decidieron reunirse bajo la denominación Gallos Cantores para brindar un concierto juntos el viernes 9 en el espacio Cusca Risun, de San Telmo.

El nombre remite a las canciones “Los dos gallos”, de Los Olimareños, y “La cueca de los poetas”, de Violeta Parra (cuya letra sentencia que “el más gallo se llama Pablo Neruda”). Sin dudas, lo que une a estos cuatro músicos es su amor por la canción.

Pan del agua,de Ramón Ayala, por Gallos Cantores.

Claudio Sosa tiene ocho discos en su haber y varias giras por América y Europa. Ceña desarrolló parte de su carrera en Córdoba y también se interiorizó en el aspecto más científico del folklore en el ámbito de la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Chanampa es, mayormente, intérprete de referentes riojanos, como Ramón Navarro, Pancho Cabral y Pimpe González, aunque también retoma canciones contemporáneas de otros lares y una obra propia. Gauna se crió en Formosa, entre sones de polca y música originaria; luego se radicó en Chaco, donde formalizó sus estudios, y más tarde en Buenos Aires.

“Importan dos maneras de concebir el mundo. Una, salvarse solo, arrojar ciegamente a los demás de la balsa; y la otra, un destino de salvarse con todos, comprometer la vida hasta el último náufrago”, rezan los versos de un poema de Armando Tejada Gómez que acompañan la convocatoria de los cuatro Gallos Cantores para este viernes en Cusca Risun (Pasaje San Lorenzo 365, Ciudad de Buenos Aires), a partir de las 9 de la noche. Quizás, sus voces retumben para ayudar a que, pronto, canten otros gallos.
 

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