La canción Territorios Para el Buen Vivir es parte de lo nuevo de la banda.

Este jueves a las 9 de la noche, Culebrón Timbal presentará su nuevo trabajo, “Mil pueblos jóvenes”, en La Trastienda, de la Ciudad de Buenos Aires. Además de un disco de 15 canciones, la producción incluye un cómic y el DVD de “Mnémora. Pueblo, poder y tiempo”, un largometraje de ciencia ficción elaborado por el grupo con la ayuda de organizaciones populares como la Sociedad de Fomento del Video Alternativo (Sofovial), FM Tinkunaco y la cooperativa de teatro comunitario “La Comunitaria”.

Tras veintitrés años de carrera, el grupo de rock se transformó en una productora cultural multimedia que incluye una radio, una productora audiovisual (con dos películas en su haber, entre otras acciones), un proyecto educativo y una sede desde donde parten todas las ideas y actividades en Cuartel V, Moreno: “el Culebrón vendría a ser una productora escuela cultural comunitaria”, expresa Alexis Fusario, integrante del grupo y director Mnémora.

Trabajamos un montón para cambiar el paradigma competitivo en el que estuvimos inmersos en este invento de sistema. Creemos en lo colaborativo y todo lo que llevamos adelante tiene que ver con (generar) herramientas para ejercitar un tipo distinto de organización”, agrega.

No parece tan sencillo de entender, ¿qué es el Culebrón Timbal?

Siempre que lo explicamos, lo hacemos distinto (se ríe). Hemos tratado de rescatar que el Culebrón nace como una banda de rock. Nos pareció copado que la banda nunca deje de existir, fue el gen que comandó la movida al principio. Después, se diversificó en un montón de actividades culturales, de comunicación, artísticas y empezamos a hacer muchísimas otras cosas. El barrio es la como la catapulta de donde sale todo, esa experiencia nutre el resto de las cosas que hacemos.

¿El barrio es el territorio donde se genera todo?

Claro. En la sede tenemos una murga, una escuela de arte popular, el teatro, una radio comunitaria… un montón de actividades que hacemos con la gente. Mucha gente nos ve como una especie de centro cultural barrial. Pero lo más interesante es que, aparte, esa sinergia con el barrio es lo que produce la obra artística y las ideas políticas: es el caldo de donde sale todo desde hace muchos años.

Culebr?n Timbal. Foto: Noe Infadata.
Culebr?n Timbal. Foto: Noe Infadata.

El grupo nació en Villa Ballester y después de un tiempo se mudó a una casona alquilada en la Ciudad de Buenos Aires, donde comenzó a desarrollar actividades comunitarias. En paralelo, adquirió un viejo colectivo modelo 1114, al que bautizaron como “Carromato” y con el cual sus integrantes recorrieron varios países de Latinoamérica en cuatro oportunidades. Hace 15 años, se compró el terreno donde está la sede actual.

¿En qué consistirá el show de La Trastienda?

Va a ser variado, no quiero anticipar mucho. Vamos a estrenar el disco. Va a haber una intervención murguera, actores en el escenario, una pequeña muestra de los objetos de la película… Vamos a hacer una lista de temas larga, con temas que hace bastante tiempo que no tocamos. Se cumplen 20 años de la compra del Carromato, es un poco el festejo de eso. Va a tener mucho apoyo visual, va a ser muy colorido.

¿De qué trata “Mil pueblos jóvenes”?

Vivimos bajo un sistema que es para pocos y la gran mayoría vive muy mal. “Mil pueblos jóvenes” es una idea de fundar lugares nuevos. Jóvenes de espíritu, de pensar el mundo con otra cabeza. Como el año que viene tenemos ganas de hacer una gira por algunos países de Latinoamérica y Argentina, nos imaginamos fundar comunidades donde se empiece a trabajar la recuperación de la soberanía económica, la soberanía alimentaria, se ejercite la economía social. En las ciudades grandes a veces se pierden muchas experiencias que ya están ocurriendo, en algunas comunidades tienen una vida diferente. A eso le llamamos Mil Pueblos Jóvenes, a crear nuevos lugares de esos.

No suelen dar muchas notas en los medios de comunicación, ¿por qué hacerlo ahora?

Estos años para todos los argentinos han sido muy duros, imaginate para una organización como la nuestra. Hubo que poner mucha energía para seguir adelante. En el medio de una de las épocas más difíciles del Culebrón hicimos la patriada de la película. Siempre hay un motorcito que nos rescata, hacer la película Mnémora fue eso: en medio de la crisis, meternos en la más grosa que hicimos. Al principio costó mucho, pero en el recorrido de la filmación empezamos a entender que estábamos, otra vez, rescatándonos a nosotros mismos con una producción artística que se volvía superadora. No solo fue poner el pecho, sino redoblar la apuesta. Eso nos puso en movimiento.

¿Y qué pasó desde el año pasado, cuando terminaron la película, hasta ahora?

Soñamos con un fin de año más esperanzador y creo que aportaba hacerlo ahora, en un cambio de paradigma cultural (con relación) al que vivimos en los últimos cuatro años. Hay que festejarlo. Aparte, no compartimos la cultura de la remada y el esfuerzo sin placer. En algún momento hay que cagarse de risa. La alegría también es revolucionaria. Todo eso llevó a decir: “tenemos que hacerlo”.

Trailer de Mnémora. Pueblo, Poder y Tiempo.

Entre el público de La Trastienda habrá invitados pertenecientes a organizaciones comunitarias amigas de la banda, con las cuales tienen relación desde hace tiempo: “vamos a poner unos micros y darles algunas entradas de regalo a esas organizaciones que vienen poniendo el hombro; el Culebrón es la punta de lanza pero siempre hay un montón de gente atrás haciendo posible realizaciones como las que hacemos”, apunta Fusario.

Además de las canciones del grupo, en la banda de sonido de la película participó la Orquesta Sinfónica de la Municipalidad de San Martín, bajo la dirección de Gustavo “Popi” Spatocco (ex pianista de Mercedes Sosa y reconocido productor musical), quien hace más de dos décadas produjo el primer disco de Culebrón Timbal.

Pasaron 20 años desde la primera gira latinoamericana, ¿qué queda de esa experiencia hoy?

Una cosa latente es no quedarnos en que la obra artística, por sí sola, sea la transformadora. Hay que salir a la calle a hacer realidad esa transformación. En movimiento ocurren las cosas, uno tiene que provocar que las cosas pasen. Eso fue fundacional porque, después, fue una actitud que el culebrón tuvo siempre.