Latido.

El cantautor y productor riojano Juan Arabel presenta su nuevo disco, llamado “Barrio”, este viernes en Espacio Circe Fábrica de Arte, de la Ciudad de Buenos Aires, con invitadas de la talla de María de los Ángeles “Bruja” Salguero, Abi González, Néstor Basurto, Josho González y Julieta Lizzoli.

Más allá de las y los invitados, el show tendrá un carácter intimista, ya que Arabel se presentará en formato solista con guitarra. También promete una fuerte apuesta audiovisual, con proyecciones que brindarán un recorrido por el barrio y lo que deja a través de las canciones: la niñez, los amigos, la conexión con las raíces, las vivencias ajenas, la muerte y el mundo de la cotidianeidad.

La nueva placa –que es el tercer larga duración del artista, sin contar el EP “Amar la tierra”, de 2017- rinde homenaje a su tierra de origen, aunque su sentido puede extenderse a cualquier terruño.

¿De qué se trata el CD Barrio?

Nace a raíz de una visita a La Rioja (n de la r: en la actualidad, vive en Córdoba). Hacía mucho que no volvía para quedarme tanto tiempo. Se me dio por recorrer las calles del barrio, juntarme con amigos de toda la vida. Mi infancia transcurrió en ver cómo se juntaban los changos a guitarrear a la tarde. Volví a vivenciar eso y a ser el Juan que vivía hacía 15 años en La Rioja. Había un Juan que se había alejado un poco de eso, lo estaba mirando desde afuera, observando como seguía y qué dejó eso en mí. (El disco) es volver a los lugares donde uno se forjó y tratar de universalizarlo.

¿Volver a lo que fuiste pero visto desde lo que sos?

Ese es el concepto. Musicalmente, estéticamente, vino a consolidar la sonoridad que venía manejando desde el disco anterior. Ese disco lo hice en medio de una búsqueda para combinar la música riojana con sonidos que vienen del jazz, de la música académica. En Barrio eso está más consolidado, más orientado hacia la canción, no es tan experimental. Está más asentado el sonido.

¿Y en cuanto a las líricas?

Siguen estando las mismas cosas a las que les canto. Los artistas logramos una identidad porque le cantamos siempre a las mismas cosas pero de diferente manera a medida que vamos creciendo.

En particular, los músicos y las músicas riojanos le cantan a la chaya y al febrero.

Ese es nuestro universo, es el paisaje que queremos contar. El desafío es contarlo de diversas maneras, tratar de descubrir las diferentes aristas que tiene. Febrero no es solo fiesta: también es aprender a querer la tierra, ver cómo se sufre, cómo a pesar del sufrimiento se juntan a chayar en los barrios más pobres.

Juan Arabel. Foto: prensa.
Juan Arabel. Foto: prensa.

Hay una camada de músicos y músicas riojanos que están encontrando cada vez más un lugar de reconocimiento, empezando con Bruja Salguero y Ramiro González. Pero también están Josho González y Mariano Luque, por ejemplo, ¿por qué sucede eso ahora?

Has nombrado a dos artistes que tienen una pequeña diferencia de años con nosotros. Ramiro y La Bruja nos llevan unos diez años de trayectoria. Ellos tienen más camino andado y nos van abriendo camino también, más allá de ser de generaciones cercanas. Josho se dedicó a componer hace poco. Ramiro ya es un compositor de la gente, de la talla de José Luis Aguirre. Nosotros estamos forjando ese camino y creo que lo estamos haciendo bien. Logramos una identidad propia y eso es difícil. Uno no sabe si va a llegar el reconocimiento o cuándo, pero estamos convencidos de que este es el camino.

Como artista, ¿cómo te afecta el contexto político latinoamericano actual?

El contexto político que hemos vivido los últimos cuatro años nos ha afectado tremendamente, sobre todo a la música independiente. Se han cerrado muchos lugares, se ha hecho más difícil, los costos son mucho más grandes. Pero también entramos en el compromiso de cantar lo que sucede. Esta usurpación que está viviendo a Latinoamérica, que parece que retrocedemos 500 años, nos duele muchísimo. Y tratamos, desde la música, de dar mensajes de esperanza. Nos pega directo y tenemos que ser conscientes de eso.

Juan Arabel es musicalmente ecléctico. Su visión artística amplía las posibilidades estéticas de la música de raíz folclórica y se expande a las músicas del mundo al incorporar vertientes como el jazz, el pop y el clásico. Ese conjunto se resume en la sustancia fundamental de su búsqueda: la canción.

Nació en el barrio de Pango, La Rioja. Se mudó a la Ciudad de Córdoba hace 15 años y desde hace pocos meses vive en Río Ceballos. Es director, compositor y arreglador de diversas formaciones vocales e instrumentales. En 2018 y 2019 giró por Francia, España e Inglaterra.

Este viernes, la cita es a las 23.50 en Avenida Córdoba 4335. Las localidades cuestan 250 pesos.