Conciertos

Abel Pintos: “Ojalá mi música pueda estimular a alguien como me estimularon mis referentes”

El músico habló con Infonews / OirMortales sobre la presentación este fin de semana del espectáculo Universo Paralelo, un concierto sinfónico con su repertorio de los últimos años. Las ganas permanente de crear y un público que jamás lo abandona.

foto: Maby Sosa
foto: Maby Sosa

“Tengo una ilusión”, le dijo Abel Pintos a su amigo Guillermo Espel hace poco más de ocho meses. Quería hacer un concierto sinfónico con sus canciones. Pintos, que lleva más de 25 años de carrera, una gran cantidad de discos y el récord de funciones cada vez que se lo propone puede este fin de semana cumplir un nuevo sueño.

Universo Paralelo es el nombre de los shows sinfónicos que se comenzaron este jueves 21 y continúan viernes y sábado en el estadio Movistar Arena. Apenas se dio a conocer el concierto se agotaron las entradas para la primera fecha.

Las expectativas de Pintos no dejaron de crecer. “Trabajamos durante ocho meses, es la primera vez que abordo un formato sinfónico, que es un mundo nuevo, un universo nuevo”, dice Pintos a Infonews. “La música sinfónica en su interpretación y en su elaboración tiene un montón de códigos que yo desconocía por completo y eso ha llevado a tener que reinterpretar todo mi repertorio”, completa.

foto: Maby Sosa
foto: Maby Sosa

A nivel técnico, Pintos se posiciona de otra manera para abordar sus propias canciones. Por eso fue que Guillo Espel fue el primero que recibió su idea. “Él dirige la orquesta que va a interpretar este concierto y quien elaboró los arreglos. Además de amigo, es un personaje muy destacado de la música clásica argentina y de lo sinfónico”, describe Pintos. “Además, su relación con lo popular. Tiene ese mix: es un excelente guitarrista y músico popular”, agrega.

Infonews: —¿Qué le propusiste a Espel?

Abel Pintos: —Le conté mi idea, le dije que era mi ilusión hacer ese concierto, pero quería hacerlo bien. “Antes escuchá este repertorio y decime si estas canciones son un terreno fértil para posibles arreglos sinfónicos porque si no lo tiene es mejor no entrar en ese universo”, le dije. A él le pareció que podíamos hacer cosas muy interesantes y cuando empecé a ver la manera en que él reinterpretaba mi música empecé a verlo desde otro lugar.

In: —¿Qué encontraste?

AP: —Se acentuaban otras cosas de mis textos, de mis melodías. Cosas que yo nunca había acentuado. Ahí también empecé a trabajar con lo vocal y acudí a otras técnicas para reinterpretar otras canciones. Utilizo habitualmente otra manera de cantar porque las frecuencias que cubren la orquesta sinfónica son muy distintas a la que cubre la banda con la que toco e inclusive la banda acústica. Entonces tengo que emitir el sonido de manera distinta.

Abel en concierto

In: —Desde esas técnicas, ¿qué encontraste en tu voz?

AP: —Hay cosas como la media voz y el pianísimo, -que es el volumen muy bajito de la voz-, que yo no lo tenía practicado. Suelo dar muchos conciertos en festivales, al aire libre donde además de la música también hay otros ruidos también. O doy conciertos que por ahí son muy emotivos, que me permiten emocionarme mucho y que son por lo tanto, muy eufóricos. Esto significa que trabajo desde la media voz a la voz fuerte. Son contadas las ocasiones, en mis conciertos en que se arman climas donde puedo acudir a la media voz y al pianísimo. Acá, en cambio, la orquesta es la que genera el contexto. Me resulta paradójico, son 50 músicos tocando al mismo tiempo… Inmediatamente pensás que tenés que cantar muy fuerte. Pero por algún motivo mágico, cuando hacen silencio los músicos, es más silencio que cualquier otro y uno no quiere agredir, no quiere romper esa armonía. Trabajé muchísimo esa área, fue un gran desafío.

In: —¿Qué te llevó a explorar lo sinfónico en este momento de la carrera?

AP: —Terminé una gira muy larga que fue la de “La familia festeja fuerte”, que a su vez venía del libro disco de esos conciertos grabados en River, y que además, venía de otro disco de estudio. Yo estoy camino a un disco de estudio para el próximo año. De pronto advertí que no editaba música nueva y que me faltaba todavía para eso. Así que lanzamos el single “Cien años” que a su vez tomó la serie Argentina, Tierra de Amor y Venganza (de El Trece) y se convirtió en una canción muy popular. Sabía que hasta el próximo año no iba a presentar música nueva, sumado a que el próximo disco forma parte de una etapa nueva para mí también. No quería quedarme sin hacer conciertos este año y quería presentarle al público un recital que nos sirviera para seguir alimentando nuestra conexión y que nos sacara un poco del camino que venimos haciendo juntos hace 20 años. Fue entonces una oportunidad para llevar adelante un proyecto así, del que nunca encuentro un espacio para hacer.

foto: Maby Sosa
foto: Maby Sosa

In: —¿En qué momento de tu carrera advertiste todo lo que podías experimentar con la música?

AP: —Creo que las herramientas y las posibilidades las tiene cualquier músico constantemente. Pero además del deseo o la imaginación que uno tenga, es estimulante cuando sabés que contás con un espacio y la atención para lo que querés crear y compartir. Hace 20 años tengo la oportunidad o el privilegio de que cada vez que edito un disco nuevo o un concierto, o un concepto, hay un montón de gente que tiene su atención puesta esperando para compartirlo, a veces inclusive sin preguntar de qué se trata. Eso es estimulante. Hace varios años que cualquier idea creativa que tenga es posible, por eso también tengo que medir la energía y el tiempo que voy a tener para dedicarle. Sincerarme y saber si puedo o no llevarlo adelante, pero sé que tengo el público, que me hace sentir siempre que está ahí y que me da su atención, su contención y su compañía.

In: —¿Cómo fue revisitar tus canciones para este concierto?

AP: —Tener que reinterpretar una canción que canto cada día hace quince años como “La llave” fue maravilloso, un poco también volver a conectarnos y enamorarnos con las canciones. Esta es una forma distinta de interpretar mi música. No soy yo cantando con violines y trompetas en lugar de guitarras y baterías, es otra cosa. La escena la trabajando hace meses con Marcela Grimau, una puestista canadienses porque queremos apoyar desde todos lugares lo conceptual de esto. Me conocen a mí hace 25 años y a mis canciones también pero en “Universo Paralelo” son las únicas dos cosas de siempre. Lo demás es todo nuevo, fue una reinterpretación y fue maravilloso también trabajar en esa reinterpretación.

foto: Maby Sosa
foto: Maby Sosa

In: —¿Pensaste de donde viene tu conexión con la gente?

AP: —Me lo han preguntado mucho, pero no considero que pueda encontrar una respuesta cierta. Lo más cercano a comprender eso es el tiempo que ha transcurrido. Considero por una cuestión de filosofía de vida personal, que cualquier tipo de relación necesita del paso del tiempo porque te da las experiencias vividas, esas que generan los lazos y los códigos. Cualquier relación se nutre con el tiempo y hace muchos años que comparto con el público. Ahora por qué alguien se acerca a mi música yo no podría saberlo.

In: —¿Cómo es tu vínculo hoy, cuando subís al escenario con esos referentes que han marcado tu carrera?

AP: —Deseo mucho y trabajo mucho pensando en que ojalá mi música pueda estimular a alguien más como me estimularon mis referentes a mí. Soy consciente de que no podría jamás considerarme heredero del legado de mis ídolos, pero busco solamente que ojalá algo de mí pudiera estimular a alguien para con el tiempo, elegir esta carrera.

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