Poco antes de las elecciones presidenciales en Rusia, tres integrantes del colectivo Pussy Riot entraron a la Catedral del Cristo Salvador de Moscú con el rostro cubierto, un equipo de sonido y algunos instrumentos. Una performance al modo de los situacionistas, donde las chicas tocaron su “Plegaria Punk” contra Vladimir Putin para un auditorio sacro y en estado de shock.

Desde luego, no era la primera vez que veíamos una performance de este tipo: basta recordar a los Sex Pistols cantando “God save the Queen” sobre el río Támesis o Rage Against the Machine frente a Wall Street. Como en esos casos, la consecuencia de poner el dedo en la llaga fue siempre la misma: cárcel, escarnio público y maltrato. Aunque, en este caso, la permanencia tras las rejas puede prolongarse.

Nadeshda Tolokonnikova (22 años), Maria Alyojina (24 años) y Yekaterina Samuzevich (30 años), las tres Pussy Riot encarceladas, atraviesan ocho días de juicio que están dividiendo la opinión pública. Su grito contra la "oligarquía autoritaria de funcionarios corruptos y multimillonarios” y los maltratos recibidos en la cárcel también hicieron eco en la comunidad internacional y tanto Yoko Ono como Patti Smith, Madonna y los Red Hot Chili Peppers se pronunciaron a favor de su libertad. Putin, por su parte, sólo atinó a pedir ‘consideración’ al tribunal que propone tres años de cárcel para cada una (sin antecedentes penales, dos de ellas madres) en la sentencia que se dará a conocer este viernes 17 de agosto.

Mientras tanto Peaches, la cantante y activista electroclash de Canadá, compuso la canción “Free Pussy Riot” y registró un video guerrilla como forma de apoyo a las punks rusas. Tal como explicó Peaches, todo el dinero obtenido por el single y su difusión será utilizado para los gastos legales del proceso. Miralo en Oir Mortales:

Peaches: "Free Pussy Riot".