Desde hace una década, un puñado de músicos argentinos comenzó a poblar un universo de canciones. Artistas como Pablo Dacal, Gabo Ferro, Alvy Singer (aka Jano Seitun), Lisandro Aristimuño, Tomi Lebrero y Pablo Grinjot, que si bien se habían formado afectivamente en el rock, decidieron explorar otras tradiciones: los folklores, el tango, la MPB, la chanson francesa, la música académica. Cuando regresaron a la canción, ya habían alterado su ADN y el resultado era otra cosa. Una música popular, contemporánea y poderosamente local para el siglo XXI.

Alrededor de ese campo magnético fueron sumándose otras voces y se edificó un mundo. Un mundo que debió encontrar su sitio al margen de los grandes medios de difusión, los festivales sponsoreados e incluso el status quo de lo que debe ser el rock. Para el gran público, las primeras noticias de esa Atlantis subterránea llegaron con el Gran Rex de Aristimuño y “Cántale”, el primer hit para esta generación. Este jueves 25 de octubre, en el Teatro Coliseo, se producirá un momento bisagra: Pablo Dacal, Alvy Singer, Tomi Lebrero, Alfonso Barbieri, Nacho Rodríguez, Lucio Mantel y Pablo Grinjot presentarán sus canciones junto a la Orquesta Académica de Buenos Aires. Y si bien el concierto es un hecho extraordinario, su génesis conviene rastrearlo mucho tiempo atrás.

“La idea ya nos ronda desde hace años, cuando empezamos a defender la idea de tocar con formaciones acústicas –explica Grinjot-. Una orquesta sinfónica es el formato más poderoso en ese sentido, y sabíamos que tarde o temprano lo íbamos a realizar. En ese sentido, acá sucede una circunstancia clave: la aparición de la figura del productor, que concentra el esfuerzo y lleva la apuesta más lejos de lo que imaginábamos. En dos o tres meses se armó todo, con una calidad tremenda, con una cantidad enorme de músicos que se pusieron la camiseta a full. Nosotros ni hablar, pero también los 70 jóvenes de la Orquesta Académica y los músicos que invitamos”.

Hablamos de una lista de invitados que incluye tanto a algunos referentes (Fito Páez, Palo Pandolfo, Liliana Vitale) como a los compañeros de ruta: Onda Vaga, María Ezquiaga, Seba Ibarra, Fer Isella, Juanito el Cantor, Seba Rubin, Marcelo Ezquiaga, Daniel Drexler, Las Guitarras del Tiempo, Jimena López Chaplin, Manuel Onis, Tigre Peyrú, Darío Jalfin, Julieta Sabanes, Mariano Gianni, Pat Morita, Faca Flores y El Gnomo. Un evento que, de esa manera, adquiere una verdadera dimensión simbólica. Como dice Dacal: “el traspaso a una nueva dimensión de la canción porteña en el siglo XXI... ¡ni más ni menos!”.