Dos orientales guardaron sus cámaras de infinitos megapíxeles, se miraron la cara ajada por el viento del Mediterráneo y en un grito gutural que parecía decir “¡rock dos tonos!” se fueron acercando al pogo. NormA arrancaba la jornada de la legión platense en la apertura del Primavera Sound - Barcelona 2013. Su rock minimalista sacudió los cuerpos que sufrían una primavera postergada: “Fetal”, Freezer” y “Uno” sonaron encadenadas. Británicos, chilenos y suecos dejaron atraparse por esa música compulsiva cuya mejor definición, tal vez, estuvo a cargo de un colombiano: “es el punk del futuro”.

Los Go-Neko ya habían puesto su banda sonora apocalíptica al servicio del atardecer en Barcelona y, poco después, los 107 Faunos se subieron al escenario con la irreverencia de sus canciones urgentes. “Che, si quieren, acá atrás tocan Jesus & Mary Chain”, dijo uno de los Faunos desde el escenario. Y Santiago Barrionuevo –cantante y compositor de El Mató a un Policía Motorizado-, que saltaba sin parar con sus inalterables bermudas, celebraba cada acorde de su banda favorita. Los amigos que se juntaban abajo del escenario encendieron a los que miraban con ganas de ser parte y el coro de “Pretemporada”, una de sus canciones insignias, se hizo escuchar en las tierras catalanas.

Por su parte Santiago, que ya tiene su experiencia en el Primavera Sound, esta vez se presentó como solista con una formación de trío. Sus canciones no fueron exactamente una novedad. Buena parte del público que se acercó a ver su concierto ya lo conocía tanto por sus giras anteriores como por la edición española de los discos de El Mató. Jota, el cantante de Los Planetas -la banda mítica indie-rock ibérico– sintetizó el veredicto del público mirando fijo al Chango: “este tío es el mejor del mundo”. En su set se condensó una porción importante del pulso de la ciudad de La Plata, que se respiró a lo largo de todo el festival entre la gente que buscaba los sonidos por venir. En nuestras tierras, por suerte, hace un buen rato que estas canciones nos ayudan a detener el tiempo.