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Causa y efecto: Finlandia quiere unirse a la OTAN y Rusia le cortó el gas

En el brutal contexto de avance de Occidente sobre el país conducido por Vladimir Putin, Moscú decidió crear nuevas bases militares para responder a la imparable ampliación de la OTAN impulsada por Joe Biden.

La empresa rusa Gazprom cortará a partir de este sábado el suministro de gas hacia Finlandia, informó la firma finlandesa Gasum, tras recibir una notificación que responde a la negativa de pagar en rublos, tal como exige Moscú, aunque las autoridades de la nación nórdica lo atribuyen -lógicamente- a la solicitud de ingresar a la OTAN.

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El presidente de Gasum, Mika Wiljanen, dijo que ya venían preparándose para esta situación y el suministro "está garantizado para los próximos meses" en el país donde el gas representa el 8% del consumo energético total y prácticamente en su totalidad proviene de Rusia.

En abril, Gazprom pidió que el gas que exporta a otros países sea pagado en rublos y no en euros, pero Gasum -insólitamente- rechazó esa exigencia.

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Por su parte, el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, dijo ante la prensa que es "evidente que nadie entregará nada gratis". Hace una semana, Rusia había suspendido también el suministro de electricidad a Finlandia.

El operador finlandés de red eléctrica RAO Nordic, filial del grupo estatal ruso InterRAO, con sede en Helsinki, informó el 14 de mayo que la empresa se veía forzada a "suspender la importación de electricidad".

"RAO Nordic carece de capacidad de efectuar pagos por la electricidad importada de Rusia", señaló la empresa como "explicación", calificando la situación como "excepcional, sin precedentes en los 20 años de nuestra historia comercial". La empresa pareciera no haberse anoticiado del conflicto entre Rusia y la OTAN.

El mes pasado, Rusia ya había bloqueado el envío de gas a Polonia y Bulgaria, luego de que Moscú decidiera que -a los países que les suministraba servicios- debieran abrir dos cuentas de pago -una en divisa extranjera y otra en rublos- para abonar. Occidente se quejó de esta decisión pero -claro- nada dijeron de las sanciones desmesuradas impuestas por la OTAN sobre Rusia bajo diferentes coacciones.

El viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, aseguró que la mitad de los 54 compradores extranjeros de gas habían aceptado esta condición y, por tanto, los contratos no corren peligro.

 

RUSIA CREARÁ NUEVAS BASES MILITARES PARA DEFENDERSE DEL AVANCE DE LA OTAN

Por otra parte, el Kremlin informó que creará nuevas bases militares en el oeste del país, como contramedida a la expansión de la OTAN, luego de que Suecia y Finlandia -tras décadas de no alineamiento militar- decidieron solicitar su adhesión a la alianza atlántica.

"Nuestros vecinos más cercanos, Finlandia y Suecia, solicitaron unirse a la OTAN. Por lo tanto, la tensión continúa creciendo en el área de responsabilidad del Distrito Militar Occidental", dijo el ministro de Defensa Serguei Shoigu. "Estamos tomando las contramedidas adecuadas. Bajo estas condiciones, estamos mejorando activamente la composición de combate de las tropas", agregó el ministro.

Entre las contramedidas decididas por el Kremlin, Shoigu detalló que para fin de año, "se formarán 12 unidades y subunidades militares en el Distrito Militar Occidental", según dijo en una reunión de la junta directiva del Ministerio de Defensa ruso. Shoigu informó además que este año las tropas rusas recibirán más de 2.000 armas modernas y equipos militares.

Según el funcionario, la situación en el flanco estratégico occidental "se caracteriza por un aumento de las amenazas militares cerca de las fronteras rusas", entre las que citó la intensidad de los vuelos de la aviación estratégica estadounidense en Europa, que se multiplicó por 15 -desde tres a 45 al año-, y las visitas de buques estadounidenses con misiles guiados al mar Báltico, que se han vuelto sistemáticas.

Recordó que en este momento, Estados Unidos y la OTAN están llevando a cabo los ejercicios Defensor de Europa cerca de las fronteras de Rusia y Bielorrusia "con la participación de hasta 40.000 militares de 30 países del bloque".

Además de estas provocaciones, el ingreso de Suecia y Finlandia a la OTAN fue saludado por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien aseguró que ambas naciones cumplen "todos los requisitos", pero tropezó con la negativa de Turquía, cuyo presidente Recep Tayyip Erdogan insiste por ahora en bloquearlas por considerar que ambas naciones albergan "terroristas" kurdos.

Turquía integra la organización y por lo tanto posee derecho de veto contra cualquier ampliación. Erdogan inició una ronda de contactos que incluye al menos a líderes de Finlandia, Países Bajos y Reino Unido, en un aparente intento por desbloquear el tema.

El mandatario explicó que ya habló con el primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, y este sábado tiene charlas pendientes con autoridades finlandesas y británicas.

El principal cuestionamiento de Erdogan se vincula a una supuesta permisividad de esas naciones nórdicas hacia organizaciones que Ankara considera "terroristas", como el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y las Unidades de Protección Popular (YPG). El Gobierno de Suecia, sin embargo, el papel de desentendido, y para desligarse, calificó de "desinformación" la relación a la que alude Erdogan entre el país nórdico y el PKK.

"Debido a la gran dispersión de desinformación sobre Suecia y el PKK, quiero recordar que el Gobierno de Olof Palme fue el primero tras el turco en declarar al PKK como organización terrorista en 1984", dijo la canciller sueca, Ann Linde, en un mensaje en Twitter.

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