Murió Taty Almeida: militante histórica y presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora
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Murió Taty Almeida: militante histórica y presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora

La titular de la Línea Fundadora de Madres de Plaza de Mayo murió a los 95 años. Su vida quedó marcada por la desaparición de su hijo Alejandro en 1975 y por una militancia sostenida durante décadas en defensa de la memoria, la verdad y la justicia en Argentina.

Las claves

  • Murió Taty Almeida a los 95 años, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora
  • La búsqueda de su hijo Alejandro comenzó el 17 de junio de 1975
  • Alejandro Almeida permanece desaparecido desde la dictadura
  • Fue referente central del movimiento de derechos humanos en Argentina
  • Presidió Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora desde 2024
  • Su militancia estuvo centrada en memoria, verdad y justicia
  • Participó de la CIDH, la Conadep y múltiples organismos de derechos humanos
  • Su legado queda asociado a la lucha contra la impunidad estatal

Una vida marcada por la ausencia de Alejandro

Taty Almeida, nacida como Lidia Estela Mercedes Miy Uranga, murió a los 95 años y dejó una huella profunda en la historia argentina contemporánea. Su vida cambió para siempre el 17 de junio de 1975, cuando su hijo Alejandro Almeida desapareció tras salir de su casa con la frase “mamá, ya vengo”.

Desde ese momento inició una búsqueda que se extendió por casi cinco décadas y que la llevó a recorrer dependencias militares, organismos internacionales y espacios judiciales sin obtener respuestas sobre su paradero.

El origen de una militancia que atravesó generaciones

La desaparición de Alejandro marcó el ingreso de Taty a un camino de militancia que la convirtió en una de las figuras más reconocidas de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.

Su participación en la organización se consolidó con el tiempo, luego de atravesar dudas iniciales por su entorno familiar, vinculado a estructuras militares. Finalmente, encontró en la Casa de las Madres un espacio colectivo donde su historia se sumó a la de miles de familias atravesadas por la desaparición forzada.

De la CIDH a la Conadep: el reclamo internacional

A lo largo de la dictadura y el retorno democrático, Taty Almeida sostuvo su reclamo en distintos espacios institucionales.

En 1979 denunció la desaparición de su hijo ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Con el regreso de la democracia en 1983, volvió a insistir en la búsqueda de verdad a través de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), sin abandonar la calle como espacio de lucha.

Una referente central de los derechos humanos

Dentro del movimiento de derechos humanos, Taty Almeida impulsó la idea de que la represión estatal no comenzó en 1976, sino en los meses previos al golpe militar.

Su figura fue clave en la consolidación del reclamo de memoria, verdad y justicia como política permanente en Argentina, con participación activa en marchas, actos y organismos de derechos humanos.

Desde 2024 presidía Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, rol desde el cual mantuvo presencia pública en actividades políticas, académicas y sociales.

Reconocimientos y vida pública

En sus últimos años, recibió múltiples reconocimientos institucionales, entre ellos el título de honoris causa otorgado por la Universidad de Buenos Aires.

También mantuvo participación en medios y espacios de difusión de derechos humanos, donde reiteraba la continuidad de la lucha iniciada por las Madres y la importancia de sostener la memoria colectiva.

Una despedida atravesada por la historia

La vida de Taty Almeida estuvo atravesada por la ausencia de su hijo Alejandro, cuyo destino nunca pudo ser esclarecido. Esa búsqueda estructuró su identidad pública y su militancia durante décadas.

Su legado queda asociado a la lucha contra la impunidad, la construcción de memoria colectiva y la defensa de los derechos humanos en Argentina.