Cuando la letra y voz alcanzan para contar una historia
OÍR MORTALES

Cuando la letra y voz alcanzan para contar una historia

Ro Agar es una de las artistas destacadas dentro de la escena joven. No es mainstream, claro. Editó su álbum y lo publicó de manera independiente pero tiene algo que la destaca: no necesita efectos ni súper producción para contar una historia tan personal como universal que emociona a cualquiera que la escuche.



Una de sus canciones fue grabada con su voz y un instrumento. Nada más. Y está perfecto, es suficiente. La simpleza se destaca entre producciones que están llenas de efectos y colchones de sonidos. No es casualidad encontrarnos con esto en “Suerte”, un relato sincero sobre el desamor, la vulnerabilidad y el propio redescubrimiento que nos trae Ro Agar.

Este primer disco de la joven artista suena fuerte tanto en plataformas como en vivo porque el mismo día que fue publicado sonó con un real soldout en La Fábrica (el venue porteño que, en realidad, es el búnker creativo de Charly García). 

Lo que nos presenta Ro Agar son canciones que se mueven entre el amor y la rabia, la herida y el deseo, la pérdida y el fuego. El duelo atraviesa cada una de las letras, pero no aparece de manera lineal sino que propone un recorrido emocional para volver a mirarse y recuperar el propio centro sin apagar la intensidad.

La obra, compuesta por Ro Agar junto a Camilu, inicia su recorrido con la canción que le dan nombre al disco. Se trata de una despedida cargada de ironía y honestidad que marca el corte tajante de un vínculo y la decisión de soltar. El recorrido continúa con “Ay, cómo duele el amor”, en la que el dolor físico del desamor se transforma en una búsqueda luminosa por recuperar el propio control. Por su parte, “Presa”  expone aquellos patrones vinculares que se repiten, mientras que “Madrugada” le da un cierre sereno al disco a través de la contemplación, los recuerdos compartidos y la paz del atardecer.

El ojo se utiliza en la identidad visual del disco como símbolo de la pasión, el fuego y la fortaleza personal. El concepto estético integra elementos de la naturaleza, vestuarios cuidados y un despliegue visual que acompaña cada etapa de la historia.