"Un día yo estaba en Whatsapp y me llegó un sticker", comenzó diciendo la cantante, compositora y front woman del rock argentino Marilina Bertoldi, para contar una anécdota que la acompaña hasta hoy. Y es que se trata de un tatuaje ligado al afecto que miles de personas tienen en la Argentina por el Club Atlético Independiente.
"Yo no soy futbolera. Nadie a alrededor mío es futbolero... y el sticker era un escudo de un club de fútbol que decía ‘gay‘", continuó, en referencia (in)directa al clásico escudo del club de Avellaneda.
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"Un día, tengo libre a la tarde y voy y me hago el tatuaje con mi amiga... Y mi amiga, tampoco futbolera, me dice ‘qué divertido, yo también me lo tatúo‘", abundó. El problema es lo que sucedió después. Marilina Bertoldi no compartió foto en redes de su nuevo tatuaje, pero su amiga sí. Y minutos después le contó: "Maru, me están amenazando de muerte porque parece ser que este es el escudo de Independiente... modificado", remató y mostró su escudo tatuado en el brazo, como su amiga, y lo que se ve es el clásico escudo del C.A.I. pero con la inscripción G.A.Y.
El hecho continuó (y continúa) con gente de Independiente insultando a su amiga y ahora también a Bertoldi, al tiempo que hinchas de Racing les celebran lo que entienden como un chiste a los del otro club.
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Luego, la autora del flamante disco Para quién trabajás contó una anécdota reciente: "El otro día estaba en un semáforo y un tipo estaba repartiendo para vender unos pañuelitos y me dice "¡eh mi diabla!", y a medida que se acercaba yo decía ‘me vas a matar‘", acompañando el relato con una frase categórica: "A los hombres del fútbol evidentemente no les gusta la homosexualidad, no es un buen match".
"A veces me siento un poco insegura en la calle. Claro, soy gay, eso es lo que quería decir", apuntó luego, a modo de prefacio.