Luego de ganar las elecciones, el Gobierno nacional se prepara para ejecutar una reforma mucho más salvaje que la implementada hasta el momento, donde hubo desfinanciamiento récord en áreas sensibles como salud, educación, jubilación, ciencia, tecnología, género, entre otras.
Con el actual triunfo, el Ejecutivo se envalentonó para afilar todavía más la motosierra y, como ya señalaron algunos de sus dirigentes incluso antes de las elecciones presidenciales del 2023, "el ajuste sólo puede llevarse adelante con represión". Y así lo hace.
El brazo ejecutor de la violencia estatal, que busca amedrentar toda forma de protesta -garantizada por la Constitución Nacional-, reprime casi todos los miércoles y, esta vez, no hubo excepción. Varios manifestantes y trabajadorxs de prensa resultaron heridos.
Mientras tanto, los haberes jubilatorios continúan muy por debajo de la línea de pobreza y, ante el reclamo de quienes cobran jubilaciones precarias, la respuesta del Gobierno es la represión.